viernes 14 de marzo de 2008

Noche de "cacería"

Era de noche, alrededor de las 11pm. Caminábamos por Calle las Pizzas, sin rumbo fijo, en busca de un lugar asequible y perfecto para "cazar"(en nuestro argot-y en el de muchos-`ligar con una flaca´). Un lugar en donde féminas, luces y alcohol se combinen para completar la fórmula necesaria para una noche de desenfreno y satisfacción. Pues se supone que para eso habíamos salido, a pesar de mi flojera y desgano.

Mi "broer" (quien prefiere mantenerse en el anonimato) algo desesperado e inquieto (como de costumbre) me dijo que hoy sería su noche, que tenía que "cazar" sí o sí, que estaba en todo su apogeo y que si era posible terminaría en un telo. Yo solo le daba mi palabra de aliento para que no perdiera el entusiasmo, además de no querer malograrle la noche, pues entendía su situación: no "tiraba" hace 8 meses. Increíble pero cierto. Lo conocía demasiado como para soportar aquella apremiante situación, que lo había convertido en un onanista empedernido y tenaz, deviniendo en noches interminables de autosatisfacción .

Yo, por el contrario, sentía que sería una noche como cualquiera, sin mayores sobresaltos, y que más bien la "cacería", a la que nos habíamos propuesto (por presión de mi "broer"), no daría frutos. Pensaba que lo mejor era sosegarse y tomar la noche con indiferencia.

Mi "broer", a quien, por una cuestión de fluidez narrativa, llamaré "Bob", me decía que estaba cargado, no solo de ánimos para "cazar", sino de dinero. Que pensaba ponerse varias chelas (lo cual me extrañaba) y así hacer de nuestra noche, una inolvidable. Fue ahí cuando Bob divisó a una cuadra la silueta de una despampanante chica. Se sintió inspirado, lúcido, él mismo era, tenía que hacerla, era su oportunidad y fue así como, guiado por un instinto animal, salió al acecho.

Me dijo: "vamos webón, yo les hablo, son justo dos, pero yo con la más rica". No me sorprendía tal actitud, pues antaño Bob solía abordar a incautas féminas, ganándose el 90% de veces un silencio sepulcral y la más digna indiferencia.

Yo no quería ir, pero una vez más accedí a sus insistencias, pues si hay una cosa que lo caracteriza es su alto nivel persuasivo.
Cerca de ellas, Bob preparaba mentalmente su discurso introductorio, qué les diría, qué palabras son las más adecuadas en estos casos. Solo tenía que ser un florero astuto, un pendejo. Se me adelantó y se puso al lado de la que había llamado nuestra atención. Bob les dijo: "hola chicas, que haciendo, si quieren la hacemos por ahí".

La expectativa creada se esfumó instantaneamente al escuchar una voz casi gutural que daba respuesta a mi querido amigo, apagando así su sed de lujuria. Se trataba de un travesti, uno de esos que abundan por Calle las Pizzas a altas horas de la noche. Yo me hice el cojudo y di media vuelta. Bob, en cambio, quería que se lo tragase la tierra, pues justo por nuestro lado pasó un grupo de agraciadas chicas soltando sonoras carcajadas que hasta en Larcomar se hubieran escuchado. La lección estaba clara y Bob jamás volvería a cometer el mismo error, se sentía curado, entendía que para cazar era necesario gozar de temple y paciencia.
También entendió que era mejor moderarse y que unas chelas apaciguarían el recuerdo de ese mal rato. Resignado a una noche infructuosa, y convencido de que la "cacería" muchas veces consiste en esperar cautelosamente a la "presa", Bob encendió un cigarro, y con el mió, una espesa y apacible humareda se formó. Apacible como la conversación que tuvimos aquella noche. Eso era lo que quería.

7 comentarios:

Akinogal dijo...
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Manuel dijo...

ficcion

Kazilar dijo...
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Ehh... dijo...

Mi primer comentario en Nido de Raateras... Percibo cierta idea de lo que quieres contar en lo que escribes (comparándolo con "Vas a perder soga y cabra"), mas me parece que la aparición del travesti puede haber sido velada por cierta dosis de ambigüedad. Me gusta la última frase, que posee esa misma característica: ¿quién quería esa conversación apacible? tal vez tu "broer". Sigue escribiendo, y publicándolo, que es lo más importante. Saludos, ehh.

Anónimo dijo...

negro feo

Anónimo dijo...

a la proxima ya no salgas con chupitos sino con la rata isaac

metalpod dijo...

POF